
El estado de Yucatán se consolida nuevamente como la entidad con la menor tasa de homicidios dolosos del país, destacando por su baja incidencia delictiva y por ser un referente de tranquilidad y seguridad en todo México. Su desempeño en materia de seguridad lo coloca lejos de los niveles de violencia que se registran en muchas otras entidades.











