
Organizaciones de derechos humanos han alertado que la situación de los trabajadores migrantes que se desplazan entre México, Estados Unidos y Canadá es profundamente preocupante y marcada por condiciones de explotación, falta de protección y violaciones a derechos fundamentales. Estas personas, muchas de ellas originarias de comunidades rurales o indígenas con oportunidades económicas limitadas, emprenden largos viajes con la esperanza de mejorar sus condiciones de vida y las de sus familias, pero con frecuencia se enfrentan a una realidad muy distinta.





