
Autoridades mexicanas comenzaron los preparativos para repatriar los cuerpos de ciudadanos mexicanos que perdieron la vida tras el desplome de una aeronave de la Secretaría de Marina (Semar) en la Bahía de Galveston, Texas, el pasado 22 de diciembre.
Este jueves 1 de enero arribó a Galveston una aeronave de la Armada de México con personal especializado para coordinar los trámites y el traslado de los restos hacia territorio nacional en colaboración con autoridades de Estados Unidos. La misión humanitaria buscaba facilitar la repatriación en los próximos días.
La aeronave siniestrada era un Beechcraft King Air 350i, que realizaba labores médicas y humanitarias cuando se precipitó al mar mientras se aproximaba al aeropuerto local en condiciones de niebla. A bordo iban ocho personas, incluyendo tripulación, personal médico y pacientes que eran trasladados para recibir atención especializada.
Hasta ahora se ha confirmado que al menos cinco personas perdieron la vida, incluida una menor de edad, y dos más sobrevivieron y continúan recibiendo atención médica. Las autoridades mantienen coordinación con sus contrapartes estadounidenses para esclarecer las causas del accidente y brindar apoyo a las familias de las víctimas durante el proceso de repatriación.


