
En 2025, la vivienda en México enfrenta una realidad cada vez más complicada: las casas nuevas son más pequeñas, pero sus precios continúan en aumento, lo que dificulta el acceso a la vivienda para miles de familias.
Actualmente, el tamaño promedio de las casas que se construyen en el país ronda los 60 metros cuadrados, y casi la mitad de las viviendas nuevas se ubican por debajo de esa medida. Incluso, una parte importante ya no supera los 45 metros cuadrados, reflejando una reducción constante en el espacio habitable.
A pesar de esta disminución en tamaño, los precios no bajan. Muchas viviendas superan ya los 1.2 millones de pesos, dejando atrás el concepto de vivienda económica y empujando a compradores a endeudamientos más largos o, en muchos casos, a desistir de la compra.
Este fenómeno responde al incremento en el costo del suelo, materiales de construcción y mano de obra, lo que ha llevado a los desarrolladores a reducir dimensiones para mantener la rentabilidad de los proyectos. Sin embargo, el precio por metro cuadrado continúa al alza.
Durante el último año se registró un aumento en la construcción de viviendas, concentrándose principalmente en estados con mayor crecimiento urbano, aunque esto no se ha traducido en una mayor accesibilidad para la población.
La tendencia de menos espacio y mayor costo evidencia una crisis habitacional silenciosa, especialmente para jóvenes y familias de ingresos medios y bajos, quienes ven cada vez más lejano el sueño de adquirir una casa propia.


