
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó fuertes declaraciones en contra del expresidente Felipe Calderón, reviviendo el debate sobre la llamada “guerra contra el narco”. Sheinbaum criticó que Calderón siga presumiendo una lucha que, según ella, dejó al país hundido en la violencia, la impunidad y el dolor de miles de familias afectadas por desapariciones, ejecuciones extrajudiciales y abusos del Estado.
“El colmo del cinismo”, sentenció Sheinbaum, al referirse al hecho de que Calderón defiende su estrategia de seguridad mientras su mano derecha, Genaro García Luna, espera sentencia en EE.UU. por haber colaborado con el crimen organizado. “¿Cómo puede hablar de justicia cuando su gobierno se convirtió en cómplice del narco?”, cuestionó.
La presidenta también hizo alusión a imágenes recientes que muestran a Calderón navegando en un lujoso yate, pese a haber dicho en años pasados que vivía en Madrid y no tenía empleo. “Decía que no tenía trabajo, que vivía con lo mínimo, y ahora resulta que anda en yate. ¿Con qué recursos?”, ironizó. La crítica resonó como una denuncia implícita sobre el origen de sus ingresos y la opacidad en su vida post-presidencial.
Sheinbaum no se detuvo ahí. Retomó la fallida construcción de la refinería en Tula, conocida popularmente por su “media barda”, y recordó que Calderón, con ingresos históricos del petróleo, no fue capaz de terminar ni una sola obra de gran envergadura. “Lo único que dejaron fueron hospitales sin concluir y una deuda social inmensa con el pueblo”, subrayó.
Acompañada de miembros de su gabinete, la mandataria reafirmó su compromiso con una transformación que —dijo— “no se puede construir sobre el olvido”. Invitó a la ciudadanía a no perder la memoria histórica y a no permitir que quienes fueron responsables de políticas de muerte se presenten hoy como víctimas o salvadores.
Las redes sociales estallaron tras la MañaneraDelPueblo con hashtags en apoyo a

