
La industria de la construcción en Estados Unidos atraviesa una crisis que podría transformarse en un problema nacional: la escasez de mano de obra migrante está dejando proyectos inconclusos, retrasando plazos y elevando costos en todo el país. Expertos advierten que, de mantenerse la tendencia, miles de obras de infraestructura y vivienda podrían detenerse de forma indefinida.





