
El gobierno británico encendió la escena internacional al advertir que, si no hay un alto al fuego y acciones concretas para frenar la crisis en Gaza, el Reino Unido reconocerá al Estado de Palestina en septiembre. La decisión, anunciada por el primer ministro Keir Starmer, busca marcar un punto de inflexión en el conflicto y enviar un mensaje contundente a Israel.






