
El INEGI dio a conocer el panorama laboral de Yucatán que se registró en los primeros tres meses del 2025.
En medio de un panorama nacional complejo y marcado por desigualdades laborales, Yucatán se desmarca como uno de los estados con mejor desempeño en materia de plazas de trabajo, revela la más reciente Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), correspondiente al primer trimestre de 2025, difundida ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El informe señala que 1.22 millones de yucatecos tienen actualmente un empleo, 23 mil más que en el mismo periodo del año anterior. Pero más allá de las cifras, la calidad del empleo mejora, la informalidad se reduce y los sectores productivos muestran una reconfiguración clara.
La tasa de desocupación en Yucatán disminuyó a 1.5 por ciento, una de las más bajas del país, mientras que la tasa de condiciones críticas de ocupación —que mide trabajos con ingresos muy bajos o jornadas excesivas— también se redujo significativamente, al pasar de 38.7 a 33.8 por ciento en un año.
Este comportamiento revela no solo una mayor cantidad de empleo, sino una mejora sustancial en su calidad. Más personas trabajan con prestaciones, estabilidad y jornadas razonables.
Según el ENOE, durante el primer trimestre de 2025, la población económicamente activa (PEA) del estado alcanzó los 1.24 millones de personas, con una tasa de participación del 65.6 por ciento, superior a la del mismo periodo del año anterior. De esa cifra, 1.22 millones se encontraron ocupadas, lo que implica un aumento de 23 mil personas en comparación con 2024.
Este crecimiento del empleo se reflejó principalmente en el sector terciario, donde los servicios sociales, restaurantes, alojamiento y actividades profesionales absorbieron la mayor parte del nuevo empleo. Tan solo los servicios sociales sumaron más de 17 mil trabajadores, mientras que restaurantes y alojamiento agregaron 13.5 mil.
En contraste, el sector secundario, particularmente la construcción y la industria manufacturera, presentó retrocesos. La construcción perdió más de 17 mil puestos de trabajo y la manufactura, cerca de 14.4 mil.
A pesar de estos contrastes sectoriales, Yucatán mostró avances importantes en indicadores sensibles. La tasa de desocupación se situó en apenas 1.5 por ciento, una de las más bajas del país, y la tasa de condiciones críticas de ocupación —indicador que mide el empleo en condiciones precarias— se redujo a 33.8 por ciento, desde un preocupante 38.7 por ciento registrado en 2024.






