
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, ha dado un golpe sobre la mesa al ordenar auditorías profundas a tres proyectos cuestionados de administraciones anteriores: el Teleférico, el Museo Internacional del Barroco y el caso del desaparecido Banco Accendo. La medida busca esclarecer el uso de recursos públicos y garantizar que no haya impunidad en lo que calificó como “monumentos a la corrupción”.











