
Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) anunció el hallazgo de una población de ajolotes del Altiplano en el municipio de Amealco de Bonfil, Querétaro, luego de varios años sin registros en la zona. El descubrimiento representa una noticia relevante para la conservación de esta especie que ha enfrentado un fuerte declive por la pérdida de hábitat, contaminación y otros factores ambientales.
Los científicos, pertenecientes al Laboratorio de Microbiología Ambiental de la UNAM, identificaron alrededor de 50 ejemplares de este anfibio en un cuerpo de agua artificial privado, ubicado cerca de San Ildefonso. La zona tiene acceso restringido, lo que ha permitido que el ambiente acuático se mantenga en condiciones relativamente favorables para la supervivencia del ajolote.
Este hallazgo fue el resultado de búsquedas sistemáticas y muestreos periódicos, que permitieron no solo detectar la presencia de la especie, sino también realizar un conteo individualizado de los ajolotes, identificación que se hace tomando como referencia las manchas únicas en su costado. Los investigadores esperan que esta población pueda convertirse en un punto clave para la conservación de la especie en el centro del país.
Además de confirmar la presencia de ajolotes en Querétaro, el equipo plantea la posibilidad de que el sitio sea reconocido como Área Natural Protegida, lo que facilitaría que autoridades ambientales locales y federales destinen recursos para preservar no solo al ajolote del Altiplano, sino también a otras formas de vida que comparten ese ecosistema acuático.
El hallazgo es particularmente valioso porque este anfibio había desaparecido de los registros científicos en esa región por muchos años. La expectativa de los especialistas es que este tipo de descubrimientos contribuya a fortalecer las estrategias de protección de las poblaciones silvestres y a concienciar sobre la importancia de proteger los ambientes acuáticos donde estos animales dependen para vivir y reproducirse.
La conservación del ajolote enfrenta desafíos importantes, entre ellos la contaminación del agua por actividades agrícolas y residuos, que sigue siendo una amenaza constante para su supervivencia en estado silvestre. Por ello, los investigadores subrayan la necesidad de continuar con estudios y acciones para reducir la presión sobre los cuerpos de agua donde habitan estos anfibios, así como promover la colaboración entre comunidades, científicos y autoridades para garantizar un futuro para esta emblemática especie.
#MEDIOAMBIENTE#CONSERVACIÓN#AJOLOTES#UNAM#QUERÉTARO#BIODIVERSIDAD#NATURALEZA#ÚLTIMAHORA







