
En un intento descarado por ganar puntos con la comunidad latina, Donald Trump volvió a subir a sus redes sociales la infame foto de 2016 donde aparece posando con un “taco bowl” en su escritorio, celebrando el Cinco de Mayo con la frase: “I love Hispanics!”
(“¡Amo a los hispanos!”). Años después —y con un historial de ataques, deportaciones y discursos racistas a cuestas— Trump cree que un plato de comida tex-mex basta para fingir cercanía con los millones de latinos en EE.UU.
La imagen no solo es anticuada, también es ofensiva. Usar un platillo que ni siquiera representa la gastronomía mexicana como símbolo de “inclusión” demuestra lo desconectado que está Trump de la cultura que dice “amar”. Peor aún, esta acción contradice completamente su historial político: fue el mismo que llamó “violadores” a los migrantes mexicanos, que impulsó un muro fronterizo y que separó familias en la frontera durante su mandato.
El gesto es tan vacío como hipócrita. Ni es la primera vez que Trump intenta lavarse la cara con una imagen superficial, ni será la última. Pero para millones de hispanos, la foto no genera simpatía, sino indignación. Porque no basta con sonreír con un taco en la mano cuando se han promovido años de políticas antiinmigrantes, discursos de odio y exclusión sistemática.
Si Trump de verdad quisiera demostrar respeto por la comunidad hispana, empezaría por pedir disculpas y reconocer el daño que ha causado. Pero parece que, para él, todo se reduce a un post oportunista en plena temporada electoral.
#TrumpHipócrita #CincoDeMayoFail #NoNosRepresentas #LatinosConMemoria #TacoBowlNoEsRespeto #TrumpRacista #NoSomosUnPlato #VotoLatinoDigno #StopTrump #CinismoPolítico






