
La superestrella colombiana, Shakira, puso un broche de oro histórico a su etapa por el continente americano con una presentación emocional y multitudinaria en la Ciudad de México. Este concierto no fue uno más en el calendario; representó su décimo tercera aparición en territorio mexicano dentro de la misma gira, una cifra récord que consolida a México como el mercado más fiel y apasionado de su carrera. Ante un estadio a reventar, la barranquillera se despidió de sus seguidores latinos con un espectáculo que mezcló sus más recientes éxitos globales con los himnos que la consagraron hace décadas.





