
El Gobierno de México ha ordenado el despliegue de un contingente adicional de soldados hacia la ciudad de Tijuana, Baja California, como parte de una estrategia inmediata para contener los índices de violencia en la región fronteriza. Esta medida se produce tras una reunión de alto nivel entre el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de México y representantes de agencias estadounidenses, incluyendo el FBI y la DEA. El objetivo primordial es fortalecer la presencia del Estado en puntos críticos y mejorar la capacidad de respuesta ante las operaciones de los grupos criminales transnacionales en este 2026.





