
México ha emergido como el principal proveedor de petróleo de Cuba, en medio de una situación de escasez energética derivada de la crisis que atraviesa Venezuela, tradicional aliado y suministrador de crudo para la isla. Este cambio en la dinámica del mercado energético refleja un giro importante en las relaciones comerciales y de cooperación entre ambos países, así como la capacidad de México para responder a demandas externas en un contexto regional complejo.





