
Durante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer (8M) en Ciudad del Carmen, el movimiento feminista local experimentó una fractura inédita. Mientras algunos colectivos decidieron mantener la movilización en las calles, otros optaron por deslindarse y convocar a no marchar, acusando una creciente politización e intentos de influencia institucional por parte del gobierno municipal encabezado por Pablo Gutiérrez Lazarus. Esta división es el resultado de tensiones acumuladas desde la marcha de 2025, donde las protestas tomaron un rumbo crítico hacia la administración local.






